1. Resumen ejecutivo
El Estado de México (Edoméx) concentra una superficie y producción relevantes de papa; en 2024 se reportan 5,887 ha sembradas/cosechadas y 170,743 t (cierre 2024 DGSIAP) con núcleos productivos en Zinacantepec, Villa Victoria, Tenango del Valle y San José del Rincón, entre otros. En varias de estas zonas predominan suelos volcánicos (Andosoles), cuyo rasgo crítico es la elevada retención/fijación de fosfatos por minerales amorfos y complejos reactivos de Al/Fe (alófano, ferrihidrita, óxidos de Fe), lo cual sostiene una presión estructural hacia dosis altas de fertilización fosfatada para lograr suficiencia agronómica.
El monofosfato de sodio (NaH₂PO₄, “fosfato monosódico”) es un ortofosfato altamente soluble; en ficha de seguridad se reporta solubilidad en agua ~850 g/L a 20 °C y pH ~4.0–4.5 (50 g/L, 25 °C). En agronomía, su uso como fuente de P es técnicamente posible, pero introduce sodio (riesgo de salinidad/sodicidad en escenarios de uso repetido, especialmente en suelos con arcillas dispersables o con riego y drenaje deficiente). En Edoméx, donde coexisten agricultura intensiva y cuencas con presión hídrica, el riesgo ambiental más consistente no es la “toxicidad directa” del fosfato, sino la pérdida de P (disuelto y particulado) hacia agua superficial y la co-introducción de elementos traza cuando se usan fertilizantes fosfatados derivados de roca fosfórica.
En términos de evidencia empírica, la señal más robusta y disponible públicamente está en agua (no en suelo): en el río Lerma (origen en la laguna de Almoloya, Edoméx) se midió (abril 2015) un promedio de PO₄³⁻ = 4.027 mg/L (39 estaciones), atribuible a descargas domésticas/industriales y drenaje agrícola; el estudio discute condiciones eutróficas/hipereutróficas en gran parte del curso alto. Ese orden de magnitud excede ampliamente criterios de control de eutrofización usados en indicadores oficiales (p.ej., P total 0.1 mg/L para ríos/arroyos).
Existe una brecha regulatoria-operativa: México estandariza métodos de fertilidad/salinidad del suelo (NOM-021) , regula suelos contaminados por metales con criterios de remediación (NOM-147) y regula descargas de aguas residuales (NOM-001-SEMARNAT-2021) incluyendo fósforo total con límites permisibles por tipo de cuerpo receptor (Tabla 1). Sin embargo, no hay un marco equivalente, explícito y operativo para “contaminación por fósforo” en suelo agrícola; el P suele quedar en la esfera de fertilidad (NOM-021) y de impactos aguas abajo (criterios/indicadores eutrofización, NOM-001), lo que complica la gestión de la contaminación difusa.

Fig. 1. Contexto y Problemática
2. Contexto agronómico del P y del monofosfato de sodio en papa y otros cultivos
La papa es altamente sensible a restricciones de fósforo en etapas tempranas (enraizamiento, establecimiento, precocidad y formación de tubérculo), por lo que, en sistemas con suelos de alta fijación, las dosis aplicadas pueden crecer de forma sustantiva. En un ensayo en Zinacantepec, Edoméx (La Peñuela, 2009; Andosol) se evaluaron niveles de fertilización de hasta 450 kg/ha de P₂O₅ (con N y K variables) y se reconoce explícitamente que las altas dosis necesarias se asocian con la fijación de fosfatos en Andosoles. En el mismo sitio se reporta fósforo del suelo 3.09–3.25 ppm (bajo) con referencias de profundidad 0–30 y 30–60 cm, junto con pH ácido moderado (~5.7–6.0) y alta materia orgánica. A escala estatal, la papa en Edo. México, está concentrada territorialmente (lo que habilita enfoques geoespaciales de riesgo). Para 2024, los municipios con mayor participación productiva incluyen, por ejemplo: Villa Victoria (700 ha; 25,298 t), Zinacantepec (919 ha; 23,482 t), Tenango del Valle (715 ha; 21,450 t) y San José del Rincón (680 ha; 20,998 t), con un total estatal de 170,743 t.
El monofosfato de sodio (NaH₂PO₄), desde el punto de vista químico-fertilizante, es una sal ácida del ácido fosfórico que aporta ortofosfato (H₂PO₄⁻/HPO₄²⁻ según pH). Industrialmente se usa de forma amplia, pero su uso agrícola como fuente principal de P no es típico frente a DAP/TSP/roca fosfórica, porque:
- agrega sodio (riesgo de incremento de CE, sodicidad y degradación estructural si se acumula en el complejo de intercambio);
- el P aplicado como ortofosfato compite por superficies reactivas y tiende a inmovilizarse (fijación), especialmente en Andosoles

En términos de co-contaminantes, la preocupación principal no es el NaH₂PO₄ grado reactivo, sino que la cadena de suministro de “fosfatos” agrícolas (p.ej., DAP, TSP, roca fosfórica) puede aportar As, Cd, Pb, Hg como impurezas. Un estudio mexicano midió en materiales comunes: por ejemplo DAP: As 11.5±1.8 mg/kg; Cd 3.7±0.85 mg/kg; Pb 0.86±0.23 mg/kg y SPT (superfosfato triple): As 25.7±2.35 mg/kg; Cd 8.7±1.93 mg/kg; Hg 0.06±0.01 mg/kg; Pb 3.90±0.85 mg/kg.
3. Rutas de entrada al suelo y al agua y comportamiento químico del NaH₂PO₄
3.1 Rutas de entrada y transporte
Las rutas dominantes por las que el P (incluyendo NaH₂PO₄) puede generar “contaminación” en sentido ambiental (no solo agronómico) son:
- Aplicación directa a suelo (bandas, voleo, fertirriego) → incremento transitorio de P en solución; posterior adsorción/precipitación.
- Escorrentía superficial y erosión (P disuelto + P particulado unido a coloides/arcillas/óxidos) → aporte a ríos/embalses; riesgo de eutrofización.
- Lixiviación / flujo preferencial (macroporos, grietas, andenes) → transporte vertical en condiciones específicas (suelos saturados, alta carga de P, baja capacidad tampón, presencia de P lábil).
- Aguas residuales/drenaje agrícola → recarga de P a cuerpos receptores; evidencias en cuencas con alta presión antropogénica (p.ej., Lerma).
3.2 Especiación ácido–base y solubilidad
El NaH₂PO₄ se caracteriza por ser muy soluble (fuerte pulso inicial de P en solución del suelo) y por generar soluciones ácidas: en SDS se reporta pH 4.0–4.5 (50 g/L; 25 °C) y solubilidad en agua 850 g/L a 20 °C.
La especiación del fosfato en solución está controlada por el pH (sistema triprótico del ácido fosfórico). Valores de referencia ampliamente usados en agua (25 °C) reportan pKa₁≈2.16, pKa₂≈7.21, pKa₃≈12.32. Con ello:
- en suelos ácidos (pH ~5–6, típico de varios Andosoles), predomina H₂PO₄⁻, que tiende a adsorberse fuertemente por intercambio de ligando sobre superficies de Al/Fe;
- en suelos neutros–ligeramente alcalinos, aumenta HPO₄²⁻, con mayor propensión a precipitar con Ca en sistemas calcáreos.
3.3 Adsorción/desorción, retención por arcillas y óxidos Fe/Al y movilidad
En Andosoles, la retención de P es estructuralmente alta. Un trabajo mexicano detalla que las propiedades ándicas (incluida alta retención de fosfatos) se asocian con la fracción arcillosa amorfa y complejos organominerales de Al/Fe, con alta superficie específica y sitios reactivos. El mismo trabajo identifica como responsables de retención combinada a alófano y ferrihidrita, y en ciertos perfiles también óxidos cristalinos de Fe (probable hematita). Implicación técnica: aun cuando NaH₂PO₄ es completamente soluble, su movilidad real en perfil suele ser limitada por:
- adsorción específica (complejos internos) en Al/Fe (rápida y fuerte);
- precipitación (dependiente de pH y cationes dominantes);
- oclusiones en agregados y complejos organominerales a mediano plazo.
No obstante, la pérdida ambiental ocurre por dos mecanismos críticos:
- saturación progresiva de sitios de adsorción (incremento del P lábil/desorbible);
- transporte particulado (erosión de agregados finos con P adsorbido).
3.4 Transformación de polifosfatos y fosfatos orgánicos hacia ortofosfato
Desde el punto de vista analítico y biogeoquímico, es clave distinguir “formas de fosfato”. La norma mexicana de método de prueba para fósforo total en agua (NMX-AA-029-SCFI-2001) clasifica fosfatos como ortofosfatos, fosfatos condensados (polifosfatos) y compuestos organofosfatados y describe que, para medir P total, se destruye materia orgánica e hidrolizan polifosfatos a ortofosfato durante la digestión (persulfato/ácido). Esto tiene dos implicaciones para monitoreo ambiental: (i) “P total” suele reportarse como ortofosfato equivalente tras digestión; (ii) reportes rara vez identifican explícitamente “monofosfato de sodio” como especie, aun si fue fuente original.
3.5 Transformación biogeoquímica y efectos en calidad del suelo y del agua
1. Procesos microbianos y mineralización/fijación. En suelos agrícolas, la dinámica de P no es solo mineral: existe un acoplamiento fuerte con microbiota (inmovilización, mineralización enzimática, competencia por sitios de adsorción vía ácidos orgánicos). En una revisión mexicana sobre fertilizantes nitrogenados y fosfatados se sintetiza que aplicaciones altas/excesivas pueden alterar parámetros químicos (pH/CE) y afectar poblaciones microbianas y funciones enzimáticas vinculadas a ciclos biogeoquímicos (incluida fosfatasa ácida). En Andosoles, además, la “fijación” es un fenómeno fisicoquímico dominante que condiciona la biología: estos suelos presentan materiales amorfos y complejos Al/Fe con abundantes sitios reactivos para retención de fosfatos.
2. Efectos en pH, salinidad y conductividad eléctrica por fosfatos sódicos. El NaH₂PO₄, por su carácter de sal ácida (pH ácido en solución) y por aportar Na⁺, puede inducir efectos duales:
- acidificación local (microzonas) al disolver y al reaccionar en solución del suelo, especialmente si la capacidad tampón es limitada;
- incremento de carga salina (CE) por ser altamente soluble y elevar fuerza iónica; y, si el Na⁺ se acumula en el complejo de intercambio, potencial riesgo de sodicidad (dispersión, pérdida de infiltración), lo cual suele emerger por uso repetido y bajo lavado/drenaje.
La evidencia nacional disponible suele reportar estos impactos como fenómeno general de fertilización excesiva: se documentan cambios de pH y CE y alteraciones en microorganismos del suelo cuando la aplicación es excesiva o a largo plazo.

Fig. 3. Impactos Edáficos e Hidroambienatles de los Fosfatos.
4. Disponibilidad de P, eficiencia agronómica y riesgo de excedentes
En papa (Zinacantepec, Andosol), el contraste entre P del suelo “bajo” (3.09–3.25 ppm) y dosis aplicadas hasta 450 kg/ha P₂O₅ muestra el típico “paradigma Andosol”: baja disponibilidad y alta respuesta a fertilización, con riesgo de construir reservas inmovilizadas.
4.1 Potencial de eutrofización en cuencas receptoras
Un indicador oficial de SEMARNAT establece categorías de fósforo total para prevenir eutrofización acelerada: 0.025 mg/L (lagos), 0.05 mg/L (afluentes a lagos/embalses) y 0.1 mg/L (ríos/arroyos). En contraste, en el río Lerma (con origen en Edoméx) se reportó un promedio de PO₄³⁻ = 4.027 mg/L (abril 2015; 39 estaciones), con atribución a descargas municipales/industriales y drenaje agrícola; el propio trabajo interpreta condiciones hipereutróficas en gran parte del curso alto. Conversión estequiométrica útil: 4.027 mg/L de PO₄³⁻ ≈ 1.31 mg/L como P, es decir, ~13× el umbral de 0.1 mg/L para ríos/arroyos usado en el indicador de eutrofización.

Fig. 4. Riesgos Ambientales y consecuencias para Suelos, Agua y Ecosistemas
Normativamente, también es relevante la NOM-001-SEMARNAT-2021 (descargas), que fija límites permisibles para fósforo total en aguas residuales según cuerpo receptor; por ejemplo, para “ríos/arroyos/canales/drenes” reporta P.M. 15 mg/L; P.D. 18 mg/L; V.I. 21 mg/L, mientras que para “embalses/lagos/lagunas” P.M. 5 mg/L; P.D. 10 mg/L; V.I. 15 mg/L. Estos valores son límites de efluente (no metas de estado trófico), pero muestran que, si hay tratamientos insuficientes o cargas difusas concurrentes, es plausible mantener concentraciones ambientales elevadas.
5. Evidencia empírica y fuentes oficiales disponibles en México y Edoméx
5.1 Síntesis comparativa de estudios, normas y reportes útiles
La siguiente tabla integra la evidencia más directamente utilizable para construir un diagnóstico técnico (sin muestreos propios). Se incluye explícitamente cuando un dato no está reportado y qué se requeriría medir para vincularlo a “monofosfato de sodio” como especie.

Tabla 1. Síntesis comparativa de estudios, normas y reportes útiles.
5.2 Datos geoespaciales y monitoreo oficial reutilizable
Para construir mapas de riesgo (sin campaña propia aún), hay tres bloques de datos públicos relevantes:
- Distribución espacial de la papa (Edoméx): el reporte estatal de vocación productiva incluye municipalización y totales anuales; funciona como capa prioritaria para muestreo dirigido (municipios “top”).
- Cartografía/atributos edáficos: INEGI dispone del tema Edafología, enfocado a tipos de suelo y atributos/limitantes físicos y químicos, que puede alimentar modelos de retención/pérdida de P (capacidad de adsorción relativa por tipo de suelo, pendiente, etc.).
- Calidad del agua (CONAGUA): el portal de datos abiertos de CONAGUA lista paquetes descargables de “Datos de calidad del agua” (miles de sitios) y diccionarios, útiles para series temporales y mapas de PT/PO₄ donde estén disponibles (aunque el acceso y formato pueden requerir descarga directa).
Adicionalmente, la RENAMECA se presenta como red de monitoreo sistemático de calidad del agua a escala nacional, con reportes/consultas por estado y periodo.
6. Propiedades fisicoquímicas del monofosfato de sodio y fosfatos relevantes
La tabla siguiente se centra en propiedades que gobiernan movilidad, reactividad y riesgos secundarios (salinidad/sodicidad e impurezas). Donde se muestra “% teórico”, se calcula por estequiometría a partir de la fórmula; donde se muestra composición comercial, proviene de fuentes mexicanas de insumos.

Propiedades fisicoquímicas del monofosfato de sodio y fosfatos relevantes
7. Incertidumbres críticas, lagunas de datos y recomendaciones técnicas
7.1 Incertidumbres y lagunas principales
La pregunta específica “contaminación de suelos por uso de monofosfato de sodio en papa (Edoméx)” enfrenta tres vacíos estructurales:
- Especiación de fuente: en estudios ambientales y normas, el P se reporta como PO₄ reactivo o P total; los métodos convierten múltiples especies a ortofosfato para cuantificar. Por tanto, sin trazadores o inventarios de insumos, casi nunca se atribuye a “NaH₂PO₄” como compuesto específico.
- Monitoreo edáfico orientado a contaminación difusa: el P en suelo se mide ampliamente para fertilidad (p.ej., NOM-021), no para definir “umbrales de contaminación” o riesgo de exportación.
- Conexión suelo–agua: la señal más fuerte está en agua (Lerma), pero vincularla cuantitativamente a prácticas paperas específicas requiere datos de manejo y de pérdida por escorrentía/erosión.
Para pasar de diagnóstico documental a diagnóstico técnico-operativo en Edoméx, se requieren (por microcuenca priorizada):
- Inventario de insumos: tipo de fosfatos usados (NaH₂PO₄ vs DAP/TSP/otros), dosis (kg/ha), frecuencia, método de aplicación, pureza/grado (potencial de impurezas metálicas).
- Suelo (perfil y topsoil): pH, CE, CIC, Na intercambiable y/o ESP, textura, Fe/Al extractables (oxalato/ditionito si se busca explicar fijación), P disponible (Olsen/Bray según NOM-021), P total, y si es posible fraccionamiento (lábil/ocluido/orgánico).
- Agua superficial en salida de microcuenca: ortofosfato reactivo, P total (método NMX-AA-029), SST (para P particulado), caudal para cargas, y temporada (lluvias vs estiaje).
- Metales traza (si se usan DAP/TSP/roca fosfórica): As, Cd, Pb, Hg (por riesgo acumulativo) y contraste con criterios/umbrales de suelo (NOM-147 como referencia de remediación por metales).
7.2 Recomendaciones técnicas de monitoreo y mitigación
Diseño recomendado (enfoque Edoméx–papa–Andosol):
- Priorización geoespacial Usar como “capa base” los municipios líderes en papa (Zinacantepec, Villa Victoria, Tenango del Valle, San José del Rincón…) y superponer edafología (INEGI), pendiente y conectividad hidrológica (microcuencas hacia ríos/embalses). El objetivo es identificar laderas/parcelas con máximo riesgo de exportación de P (erosión + cercanía a drenajes).
- Muestreo de suelo orientado a riesgo de pérdida (no solo fertilidad) Además de P disponible, incorporar indicadores de saturación de P (operativamente: relación P extraíble vs capacidad de retención estimada por Al/Fe reactivos en Andosoles). La literatura mexicana confirma que alófano/ferrihidrita y óxidos Fe controlan fuertemente la retención.
- Control de sodio si se usa NaH₂PO₄ Si el monofosfato de sodio se usa de forma recurrente, medir y gestionar: CE del extracto, Na intercambiable / ESP, estabilidad estructural/infiltración. La justificación es la alta solubilidad del producto y su aporte neto de Na⁺.
- Mitigación de pérdidas hacia agua En cuencas con evidencia de fosfatos elevados (como Lerma), donde se discuten aportes por drenaje agrícola y descargas, las medidas más costo-efectivas suelen enfocarse en: reducción de escorrentía/erosión (coberturas, barreras vivas, manejo de residuos), franjas ribereñas, manejo de riego evitando excedentes y eventos de lavado post-fertilización, sincronización dosis–absorción (especialmente en etapas críticas de papa) para reducir P lábil superficial.
- Gestión de co-contaminantes metálicos Si se usan DAP/TSP/roca fosfórica, incorporar un plan de vigilancia de As/Cd/Pb/Hg: se ha medido presencia significativa de ET en estos insumos en México. El umbral operativo puede referenciar NOM-147 (criterios de remediación por metales), al menos como “línea roja” para evitar acumulaciones crónicas.
8. Recomendaciones de política pública y gobernanza técnica
- Integrar fertilidad y calidad ambiental: hoy, el P se regula fuertemente en descargas (NOM-001) con límites de fósforo total y se usa un criterio de eutrofización para clasificar cuerpos receptores (0.025–0.1 mg/L según tipo). Falta el puente operativo hacia el suelo agrícola (estándares de riesgo o guías de saturación de P por tipo de suelo).
- Transparencia de composición de insumos: dado que DAP/TSP pueden contener ET medibles en México , una política de etiquetado y monitoreo por lote (As/Cd/Pb/Hg) reduce incertidumbre y permite decisiones por cuenca.
Enfoque por cuenca: el caso Lerma muestra niveles elevados de fosfato y atribución a drenaje agrícola y descargas. Para Edoméx, esto sugiere intervenir donde coinciden: alta producción (papa), alta conectividad hidrológica y suelos con dinámica particular (Andosoles).

Fig. 5. Estrategias de Manejo, Remediación y Uso Sostenible de Fosfatos.
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